Luis Bascuñán Herrera trabaja desde hace 25 años en Laboratorios Syva, una empresa que ha vivido de cerca las transformaciones del sector químico-farmacéutico animal y que las ha superado a fuerza de, entre otras cosas, una fuerte (y real) inversión en I+D+i. Con él hablamos de la tan recurrida utilización de esta “fórmula mágica”, muchas veces más vinculada al marketing de una empresa que a la creación de nuevos productos.
Diario de Empresas: ¿Cómo resumiría Usted su carrera como empresario?
Luis Bascuñán Herrera – Laboratorios Syva: Tengo que aclarar que yo no soy empresario. Yo soy responsable de una empresa que nació en el año 19 41 y llevo en ella exactamente 25 años. He vivido una evolución importante, pasando de las antiguas instalaciones que había en esos años, en otro sitio, a éstas (NdelE: La entrevista se hizo en la sede de Trobajo del Camino) Aquí se hizo una inversión coincidiendo con el 50 aniversario de la empresa, de 12 millones de euros, para conseguir las normas GMP. Y el último paso es la nueva planta que inauguramos el otro día en el Parque Tecnológico de León. Entonces, es una empresa que ha evolucionado, y hoy tiene un prestigio nacional e internacional, con presencia en 42 países.
DDE: ¿Y porque dice Ud. que no es empresario?
LBH: Vamos a ver. Quiero diferenciarlo de la gestión. Y bueno, yo tengo la confianza del Consejo de Administración, y parece ser que me hacen caso. No sé si lo hago bien, pero a la luz de los resultados. .. .Entonces, estamos en un momento complicado, de la economía en general y en lo nuestro pues también. Nos afecta porque el sector ganadero, todo lo que le pasa, no los pasa a nosotros. Es un momento difícil, lo que pasa es que nosotros tenemos la gran ventaja de tener otras patas para poder soportar lo que está pasando ahora. Y esa pata es fabricación a terceros, por eso hemos hecho la planta nueva, no solamente para nosotros porque se nos quedaba ésta pequeña, sino porque bueno, tenemos la opción de terceros, fabricamos para laboratorios nacionales y multinacionales. Y luego está el tema de la exportación. Lo tenemos muy controlado, hoy cualquier empresa de ámbito regional o nacional tiene que pensar en salir fuera, sobre todo cuando estás hablando de inversiones importantes. En definitiva, la gestión es la que es y el momento es el que es. Lo que no tenemos ninguna duda es que tenemos un campo. Porque este sector, como otros, se está reestructurando. Cada vez quedan menos empresas porque hay un proceso de fusión con multinacionales, exactamente igual que en humanos. Al final, a este sector lo van a controlar en un 70 por ciento 10 o 12 empresas multinacionales, y queda un 30 por ciento para que en cada país empresas nacionales que apuesten y tengan un sesgo independiente sigan su camino. Es un sector donde hay que invertir mucho dinero, las regulaciones que tenemos son muy duras y exigen grandes inversiones. Y por lo tanto, quién quiera quedarse en este sector tiene que estar dispuesto a invertir, invertir, invertir.
DDE: ¿Y Syva donde se ubica en este proceso de reestructuración?
LBH: Nosotros lo tenemos claro. Es más, si nosotros pensáramos en la fusión, no tendría sentido la inversión que hemos hecho. Como digo yo, hoy los ladrillos y tornillos no dan valor. Hoy lo que da valor son los productos, los registros, en know how. Entonces, no. Continuamos con un proyecto independiente para estar ahí durante al menos unos cuantos años más.
DDE: Imagino que Syva destina una parte importante a la I+D+i…
LBH: Sí, claro. Por ejemplo el Parque Tecnológico. No puede ir cualquiera. Un señor que tiene una fábrica de cementos o de tejas, con todos los respetos, no puede ir al Parque, porque solamente pueden ir a ese sitio empresas que destinan un porcentaje de sus recursos al I+D+i. No es que esté cuantificado, no hay un límite exacto, pero todos los componentes tienen que tener un proceso tecnológico de innovación, desarrollo e investigación. Lo que sí, es que nosotros estamos clasificados por la Administración en el programa ProFarma, dependiente de dos o tres ministerios, que te clasifican en función de la investigación. Nosotros somos una empresa clasificada como I+D+i porque como mínimo, y ese es el requisito, destinamos el 6 por ciento de nuestra facturación a la investigación. Es el mínimo, destinamos más en función de los años, pero es el mínimo. Y es una acreditación oficial, la Administración nos estudia los procesos, los destinos de los dineros a un concepto u otro. Nosotros estamos catalogados como Empresa de Innovación y Desarrollo en el contexto en el que nos movemos, que es el sector químico farmacéutico.
DDE: ¿Es una moda esto de la I+D+i?
LBH: A mí me cansa, yo la verdad es que cada vez que lo oigo, cansa. Yo lo que creo es que para nosotros no es que sea una moda, es una necesidad. O innovamos y desarrollamos nuevos productos o desaparecemos. En nuestro sector, que está posicionado en un segmento tecnológico muy alto, no nos queda más remedio.
DDE: Si no te quedas fuera…
LBH: Es que desaparecemos. O hacemos esto o desparecemos. Está más claro que el agua, sencillamente porque la propia Administración nos va retirando los productos antiguos y nos exige nuevos con ventajas sobre los antiguos. Entonces, nosotros todos los años sacamos unos cuantos antiguos y reponemos unos cuantos modernos. Si no tuviéramos modernos, y quitamos los antiguos porque nos lo exige la Administración, duramos tres días.
DDE: Pero en el resto de los sectores está muy manido este término.
LBH: Yo creo que sí, y la verdad es que cansa. Es una coletilla que emplea casi todo el mundo, y que realmente a la hora de la verdad son pocos los que gastan los dineros en este concepto.
DDE: ¿Y eso no perjudica a las empresas que realmente sí tienen un proceso de I+D+i?
LBH: No es que perjudique, lo que pasa es que nosotros al final, el movimiento se muestra andando. En definitiva, o sacas productos o no sacas productos. Y nosotros, si hemos hecho aquello es porque vamos a continuar en este camino, tratando de continuar y queremos productos innovadores, porque no te vale de nada tener solamente grandes instalaciones. Si no metes nada dentro es tontería hacerlas.
DDE: ¿Cómo ve usted a León en este momento? ¿Le falta empuje?
LBH: Esto es como lo del pesimista y lo del optimista. Vamos a ver ¿Que faltan muchas cosas en León para que tenga un desarrollo pleno? Pues está claro que sí. ¿Que se han hecho muchas que antes no había? Pues también. Está el tema de las infraestructuras, que antes a nadie se le ocurría hablar de un AVE, o de las carreteras. Hoy cuando viene un señor a poner una empresa lo primero que mira ya no es si el terreno es caro o barato, es cómo está comunicado. Y esto hasta hace poco no existía. No existía un Parque Tecnológico, no existían los polígonos industriales. Quiero decir que hoy hay una serie de requisitos que antes no teníamos en León. Y claro, que faltan muchas cosas más.
DDE: ¿Por ejemplo?
LBH: Nos falta si nos comparamos. Lo que pasa es que siempre nos comparamos con los mejores, y los hay peores. Yo creo que en León, o al menos en nuestro caso, siempre quiere más, pero estamos mucho mejor que hace unos pocos años. Eso es indiscutible.
DDE: ¿Y la mentalidad empresarial de aquí?
LBH: De aquí han salido grandes empresarios. Hay grandes empresarios y gente muy válida. Lo cierto es que hay gente que ha hecho las cosas muy bien. ¿Que quizá se tenga una mentalidad un tanto conservadora en relación a otras provincias? Pues no lo sé, pero lo cierto es que hay gente que ha triunfado. Pero es lo de siempre ¿Qué tendría que haber gente con más iniciativa? Pues quizás, no lo sé. A mí lo que no me gusta es encasillar. Decir los de León son así, los de Valladolid de esta manera. No, yo creo que hay gente muy válida, y hay que reconocer el mérito de leoneses que tiene empresas que funcionan muy bien. No me gustan los encasillamientos, no.
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